La recuperación de las llanuras de inundación del Órbigo, una actuación modélica y que sienta las pautas para este tipo de medidas en el futuro.

A través de un documental colgado en su página web, la Confederación Hidrográfica del Duero muestra las actuaciones llevadas a cabo para recuperar las llanuras de inundación, mejorar la conectividad lateral y reubicar algunas motas en el cauce del Órbigo para mejorar el valor ecológico de las riberas y disminuir los posibles daños ocasionados por los aumentos de caudal.

Pincha en la imagen para ver el documental

Desde hace tiempo la Directiva Marco del Agua, la ordenanza europea y las leyes que hacen referencia a la directiva de inundaciones se da gran importancia al papel importantísimo que tienen las llanuras de inundación como lugares donde el río debe “esparcirse”, se almacenan las agua y más tarde va cediéndolas al cauce a un ritmo más bajo.

La presencia de distintas obras que muestran la intervención humana en el cauce, como las canalizaciones, motas o distintas estructuras rígidas laterales que modifican el canal del río han sido en muchas ocasiones altamente perjudiciales, ya que lo que han hecho ha sido transportar el problema aguas abajo, donde aumenta la velocidad y el caudal de las aguas.

Con las medidas de restauración de las riberas se consigue el restablecimiento de los procesos naturales y con ello la mejora ecológica, uno de los objetivos básicos de la Directiva Marco del Agua.

El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente a través de la Estrategia Nacional de Restauración de Ríos y en cumplimiento con la Directiva Marco del Agua y la Directiva de Inundaciones apuesta por proyecto que contemplan la mejora de la protección frente a inundaciones de manera sostenible económica y ecológicamente. De este modo, la actuación en el cauce del río Órbigo puede considerarse como pionera y la más seria e importante de España en los últimos tiempos.

Hay que tener en cuenta que la hidráulica fluvial y la restauración fluvial son conceptos que deben ir siempre de la mano. Con el plan de gestión del Órbigo (CH Duero) queda comprobado que los ríos canalizados no funcionan bien hidráulicamente, son una aberración en este sentido.

El río Órbigo ayer y hoy

Con las canalizaciones han desaparecido muchos procesos que se llevaban a cabo en las llanuras de inundación o aluviales, donde el aumento del caudal se ve compensado a través de la laminación de sus aguas y existe una conectividad lateral. En los últimos dos siglos en Europa se ha ido acabando con estos espacios, por eso es muy interesante el proyecto llevado a cabo en el Órbigo.

Con el nuevo enfoque que se ha dado en este proyecto se consigue mejorar la continuidad lateral, aumentando la llanura de inundación, con lo que disminuyen los posibles daños y mejora ecológicamente la ribera. El agua se expande, se lamina, se reduce la altura y disminuye también la velocidad.

Existen dos zonas en función de riesgos potenciales: los que son y los que no son compatibles con los usos. Los primeros suelen ser choperas donde puede inundarse fácilmente y las segundas son áreas ocupadas por viviendas y áreas recreativas, donde la medida adoptada ha sido el retranqueo de las motas. Técnicamente no es una obra muy compleja, pero requiere una perfecta planificación de las tareas.

Podemos concluir señalando que el “Proyecto de mejora del estado ecológico del río Órbigo” es una obra con unos objetivos y unos resultados que deben definir la forma de actuar en este tipo de planificación en el futuro y para ello el documental que aquí se presenta es un recurso más que nos sirve para ver como se deben y no se deben hacer las cosas.

Para ver esto y muchas otras entradas interesantísimas que se llevan a cabo en la cuenca del Duero, os animamos a echar un vistazo en el blog de “Voluntarios por el Duero”: http://voluntaduero.blogspot.com.es/

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